Los monstruos solo se ven cuando un vidrio se
empaña por frió, no por calor, y los monstruos saben que época tienen que
desaparecer: invierno, aunque no todos desaparecen, algunos solo se esconden,
pero en su mayoría se mudan.
En
invierno es cuando cualquiera puede verlos, pero se esconden.
En
verano se puebla de monstruos, pero nadie los ve.
En
otoño ya empiezan a desaparecer, especialmente de la gente con anteojos los
días fríos.
En
primavera vienen llegando de lugares donde recién empieza invierno u otoño, sin
posibilidad de que los vean.
Aunque,
muchas personas, especialmente los chicos, llegan a verlos en época de invierno
por los vidrios de los autos, muchos no le toman importancia, otros los
ignoran, y otros… como yo, los investiga.
Lo
único que me queda por decir es; vivimos rodeados de monstruos aunque no los
notemos. Nosotros también somos monstruos, de otra especie.
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